Banquete
Segundo tiempo

Alejandrina Pérez Barragán

y la conciencia de la transmutación

El segundo tiempo corresponde al trabajo de Alejandrina Pérez Barragán, el cual comprende casi todas las técnicas de grabado, así como pintura, dibujo y escultura. La selección de obras expuestas en Banquete da cuenta de los diferentes estadios que la artista ha atravesado a lo largo de su vida, cuyas experiencias han influido en sus intereses y en su práctica. 

Se podría definir la obra de Alejandrina Pérez Barragán como una travesía hacia el interior, hacia un rincón más íntimo donde habitan los recuerdos y las emociones. Alejandrina es una artista mayormente figurativa, y en sus grabados y pinturas podemos observar la presencia incesante de la naturaleza. 

Ciclo
Xilografía (3/3) • 40cm x 60cm • 2019

Pero no es siempre una naturaleza idílica ni se encuentra allí de manera gratuita. Criaturas marinas, una serie de litografías en seco, da cuenta de una fauna a veces invisible pero que se vuelve cuestionadora, crítica. En Cambio constante, por ejemplo, los cangrejos ermitaños representan el ciclo de adaptación y transformación que vivimos las personas. Habitante de mi abismo, más intimista, habla principalmente de la artista, pero también nos habla de la oscuridad dentro de nosotros mismos. No es gratuita la presencia de un melanocetus johnsonii o pez diablo negro. Esa criatura que habita a cuatro mil metros en las profundidades de los océanos y que posee un señuelo luminoso con el cual atrae a sus presas. La tradición y la cultura popular nos han mostrado al melanocetus johnsonii como un animal terrorífico, un horror que podría habitar en las pesadillas. Alejandrina resignifica entonces todo esto y nos muestra a este pez como la representación de todo eso que habita en el interior de todos nosotros, esa oscuridad que vivimos negando y con la que debemos aprender a coexistir.

Como parte de su transmutación, Alejandrina ha atravesado por un proceso de deconstrucción (“el cual realizo diario y seguiré realizando el resto de mi vida”) que finalmente la llevó a autodenominarse feminista. Este rasgo queda patente en piezas que crea con pulcritud y dedicación, como Maternidad forzada, la cual aborda la problemática en torno a una sociedad que estigmatiza a las mujeres que se deciden sobre sus propios cuerpos.  

Marcha a favor de la despenalización, 2018, Gto
Acuarela • 23.5cm x 22.5cm (Enmarcada 39.5 x 32.5) • 2019
Maternidad forzada
Barro • 18cm x 9cm x 8.3cm • 2016

Las piezas de Pérez Barragán trazan viajes y cambios. Saben diferente en el primer instante que tocan la lengua y cambian conforme se maceran en nuestro interior. Polillas es, quizá, su serie de grabados que más evidencia esta forma de mirar suya, tan consciente de la naturaleza cíclica, transmutatoria de la vida y muerte.

Vuelo a la transmutación
Moku haga, doble registro (4/5) • 23.5cm x 25.7cm • 2019

Es una artista que tiende al orden y la estructuración. Alejandrina entiende la importancia del tiempo en el proceso de creación, quizás por ello encuentra en el grabado su nicho. Carlos Guerrero compara su obra con el arroz que puede relacionarse bien con ingredientes salados o dulces, y que para su preparación requiere tiempo y cuidado.

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