Cuerpos, tierra y fuego

Se levanta de la tierra en plantas de pies descalzos con la única labor de resistir, pasa por golpes, manos tan claras como su esencia, se sumerge en humedad como de labios. Se confina al abandono y después de un infierno a oscuras, está listo para ser devorado.

Las esculturas de Julio Sahagún Sánchez son una síntesis de un largo tiempo de trabajo. Puede ser constatado por quienes hemos sido cómplices y espectadores de su creación.

Al final, da lo mismo: piel contra piel, barro contra barro.

Salida de las manos de Julio está la carne, moldeada desde la Tierra que algún día nos dará descanso.

– Carlos Guerrer

Esta exposición se llevó a cabo algunos meses antes de la fundación de Espacio Mutante.

Galería de imágenes de la exposición

Reflexiones 6 años después…

Apenas puedo creer cuánto ha pasado en estos 6 años… En aquel entonces llevaba algunos meses de haber comenzado la Licenciatura en Artes Plásticas en la Universidad de Guanajuato. Aunque meses antes ya nos juntábamos ahí a celebrar el arte con Carlos, Alejandrina y más compañeres, Espacio Mutante como tal apenas se estaba conformando, pero fue con su ayuda que realicé esa exposición. Fue mi primera individual y pasarían 6 años en realizar otra sólo de escultura que fue Arqueología interior.

Yo estaba muy emocionado explorando la figura humana en la escultura. Y en la vida real. Siempre he disfrutado mucho de observari, pero en ese entonces descubrí el tacto como mi sentido predilecto. La sensación de tocar el barro era casi tan placentera como tocar la piel. Ninguna de estas piezas fue realizada con modelo, son más bien plasmaciones de mis recuerdos.

Las obras que se pueden ver aquí han tenido diferentes destinos: Algunas han sido vendidas, otras regaladas, otras han sido intervenidas por mi y otras personas; y otras se han roto. En la sala Lumbre se pueden ver algunas de las piezas con color.

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