Una exposición de grabado
de
Alejandrina Pérez Barragán

Criaturas Marinas

Una serie de litografías en seco

No sabemos qué hay en lo profundo del océano. Tenemos conocimiento de que hay poca luz ahí, de sus temperaturas y presiones extremas, incluso hay registro fotográfico de algunas de las criaturas que lo habitan. Sin embargo, no sabemos verdaderamente qué hay en el fondo.

La fauna del fondo marino suele sernos invisible, incluso ajena. No es gratuito que en el imaginario colectivo la pesadilla extraterrestre posea tentáculos, ojos inmensos, membranas viscosas. Territorio prácticamente inexplorado pero ancestral, el enigma nos aterra.

En su primer exposición individual, Alejandrina Pérez Barragán devuelve a la superficie el eco de los antiguos, los velados, los temidos.

La travesía de autoconocimiento, recurrente en su producción artística, cobra aquí formas nobles y sosegadas, pero cuestionadoras. Como espejos de nuestro interior, las criaturas que viven en la oscuridad se vuelven familiares para nosotros sin dejar de pertenecer a su mundo. Criaturas marinas genera un espacio de comunión entre ambos.

Esta resignificación del terror no hará que veamos a calamares vampiro o peces diablo como bestias solares. Apacible ecosistema negro, esta serie de impresiones carga velos y tonos oníricos de un mar que incita a la comunión con lo otro. En la convivencia con este otro mundo, los espectadores que puedan sujeta la mirada a esa profundidad recibirán una luz.

Criaturas Marinas

Una serie de litografías en seco

Creciente espiral en la obscuridad
Litografia en seco (7/7) • 19.5 x 32cm • (Marialuisa a 29 x 42cm) • 2019
Fluido negro
Litografia en seco (10/14) • 15 x 13.5cm • (Marialuisa 25.2 x 23.5cm) • 2019
Equilibrio
Litografia en seco (6/6) • 32.5 x 45cm • 2019
Escama rígida
Litografía en seco (14/15) • 15.5 x 13.5cm • (Marialuisa 29.2 x 28.2cm) • 2019
Gamba cosmica
Litografia en seco (10/11) • 19.5 x 32.5cm • (Marialuisa a 33.4 x 46.4cm) • 2019
Vampiro
Litografia en seco (7/7) • 57 x 39.2cm • 2019

Cambio constante

Litografia en seco (6/14) • 9.5 x 29cm • (Enmarcado 21.2 x 42cm) • 2019 • $2,800

El cangrejo ermitaño abandona y adopta hogares en un peregrinaje sin fin, así nos advierte que para sobrevivir hay que abrazar al cambio de nuestro entorno y a nuestra propia transformación con él.

A medida que crecen, los protagonistas de esta litografía abandonan su concha y buscan otra con condiciones que protejan mejor sus cuerpos indefensos.

La parsimonia con que caminan estos crustáceos es, pues, un aliento solemne para admitir nuestra única certeza.

Habitante de mi abismo

Litografia en seco (6/7) • 43 x 27.5cm • 2019 • $4,300

Una pieza de arrojo hacia las profundidades, Habitante de mi abismo imprime la imagen estupefacta del Melanocetus Johnsonii, también llamado Pez Diablo.

La boca abierta con los colmillos expuestos puede sugerir que va a atacar, pero difuminada en esa amenaza también hay la estupefacción de una criatura que no acostumbra encontrarse de frente con un espectador.

Igual al arrojo de un buzo en una expedición marina, esta pieza explora la travesía hacia un abismo íntimo tan oscuro como los territorios del Pez Diablo.

Nos mira de frente, ojos de depredador, y navega entre manchas de tusche que aparentan un baile conciliador entre la oscuridad de su boca y la luz de su señuelo.

El arrojo a lo desconocido es también un acto de iluminación, insólito por sí mismo.

Así mira esta criatura a quienes viajan hacia lo profundo, estupefacta de ver que hemos llegado hasta el fondo y la hemos encontrado ahí, con su luz extraordinaria en medio de lo negro y en medio del fondo.

Comunión

Litografia en seco (6/8) • 14 x 36.5cm • (Marialuisa 23 x 44.5cm) • 2019 • $1,900

Reflexión final de un viaje a lo profundo, Comunión es una pieza que se distingue del resto por la ausencia de fauna en su representación. Las tomas cenitales de la arena y la superficie del mar dialogan desde extremos opuestos de la composición y se llaman a ecos en las formas de sombras estáticas y espuma salvaje. Al final, en el centro de la pieza se alcanza como resolución una toma vertical de una playa serena. Este es el espacio balanceado donde los dos mundos, marino y terrestre, nuestra calma y nuestro caos, comparten el mismo cuadro.

A este diálogo de paisajes lo acompaña un discurso dorsal: una franja interrumpida que reitera la conexión entre las tres imágenes que comparten un mismo soporte.

La quietud de esta playa desensamblada habla sobre el viaje que hemos tomado aquí. Es la asimilación serena, metódica, de una larga y turbada travesía hacia nuestro interior. El epílogo del arrojo a las profundidades.

Coleccionistas

Editor y coleccionista

Luis Ángel Márquez

La obra de Alejandrina Pérez Barragán es bastante rica en técnicas y temas. He tenido la oportunidad de profundizar un poco en su trabajo y su proceso creativo. Si pudiera elegir a mi favorito entre todos los trabajos de esta artista, sin lugar a dudas ese puesto lo ocuparía la serie Criaturas marinas.

Criaturas marinas es, a mi parecer, una exploración hacia las profundidades de la vida misma. La fauna mostrada en las distintas litografías de la artistas no es más que una metáfora de distintos procesos de la existencia y también de diversas facetas de la naturaleza humana.

Felizmente pude adquirir, a finales del año pasado, “Habitante de mi abismo” en condiciones que dotan a esta pieza de un valor especial para mí. Alejandrina me dijo una vez que “Habitante…” habla sobre la oscuridad que cada uno de nosotros lleva en el interior, oscuridad que las más de las veces negamos y otras tantas tememos.

Que esa oscuridad estuviera representada por un pez diablo negro es acaso una de las cosas que me resultan más interesantes. No queda duda acerca del talento de Alejandrina Pérez Barragán luego de ver la habilidad con la que ha trazado una criatura a un tiempo temible y atrayente.

“El que lucha con monstruos debe tener cuidado para no resultar él un monstruo. Y si mucho miras a un abismo, el abismo concluirá por mirar dentro de ti”, dice Nietzsche, y creo que, de alguna forma, “Habitante de mi abismo” es también un recordatorio visual de los monstruos que habitan en nuestros abismos.

Coleccionista

白倉沙樹 – Saqui

Fluido Negro

蛸が自分の吐いたであろう墨の中を泳いでいます。水の中にある墨の濃淡を大胆に、そして蛸の質感が繊細に表現されていて、モノクロの絵なのに本当に蛸が泳いでるかのような生命力を感じます。

Fluido Negro

“El pulpo nada en la tinta que habría escupido. Los matices de la tinta en el agua se expresan con audacia, y la textura del pulpo se expresa con delicadeza, y aunque es una imagen monocromática, se puede sentir la vitalidad del pulpo como si estuviera nadando.”

Agradecimientos

Agradezco el apoyo y sabiduría a la maestra Angélica Escarcega. A mis padres y hermana por estar siempre presentes en mi camino. A mis amigues, compañeros, al equipo de Espacio Mutante: Carlos Guerrero, Julio Sahagún Sánchez, Luis Ángel Márquez, Andrea Flores; por todo su apoyo y colaboración para realizar esta exposición.

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